lunes, 19 de junio de 2023

Imágenes del mas allá Vol. 6.0


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Si despiertas bien tempranito, te acercas a los pescadores que recién regresan de pescar y puedes disfrutar de este momento paradisiaco, en Bermejo.

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A la naturaleza no le importa la marca de tu auto.

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No es necesario explicar lo que puede lograr a hacer el autoritarismo, la necedad, el fascismo infantil peruano; esta imagen con adolescentes estudiantes luchando por su vida lo puede hacer.
No me lo contaron, yo estuve allí.

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Quizá sea muy recargado para algunos, pero está muy bonito creo, lo hizo un señor tal Kazimir Malevich
Se llama "afilador de cuchillos ..."
Tiene mas!




Sin Aviso

En una calle hecha de tierra y escombros
Donde el frió no ha descubierto su tarea,
Donde el recuerdo nunca ha querido ser eterno,
Las costumbre ha dejado de ser un hecho.

Cuando dormía confiada de sus acciones
Nunca apostó por otro destino ajeno al suyo,
Dormía ciega entre algodón y torpes sedas,
Olvidó que de costumbre todo es incierto.

He sido fruto de su antojos y ansiedades,
Atento siempre de sus caídas y pesares,
No he peleado, nunca he querido, no he escapado
Y es ella misma quien dice ahora estar cansada.
Se ha rendido ante tan sólida evidencia
Al ver que hay cosas que también nacen,
Que nada es fruto de olores viejos, ni vanidades,
Y que aprender, como otras cosas, toma su tiempo.
Cual es la evidencia?, de donde la sacaste?,
Inquiere mi dolida y celosa costumbre
Con las manos agitadas entre los dedos.

Sin poder decir nada mas que un halago
Ha buscado en su bolso cada registro
No ha encontrado ni una miga de eso que busca
No tiene idea si fue de noche o de día
Le he confesado que yo tampoco lo había esperado
Ahora se ha ido entre días y lugares,
Se ha llevado joyas falsas y ropa sucia
Me ha dejado aquí, creo aun algo impresionado,
Sin amenazas de volver, sin saberlo como hacer.



Tus Cielos

 Nos encontramos en deltas divergentes
Sin reparo me embarqué con tu mirada
Hacia el rumbo incandescente de nuestros sueños
Compartidos entre historias y sonrisas.

Olvidamos las costumbres, acabamos con el tiempo,
Nuestros días son motivos que descartan el temor,
Con tu espíritu de loto pintas cantos infinitos
Que has tatuado en mi libreto como himnos al amor.

Devórame con tu conocimiento, aliméntame también;
Despiértame, encántame, motívame, llévame;
Desde siempre, hasta nunca, sin saberlo te he pensado,
Como a un astro, invisible, desde mi cuerpo distraído.

Fluimos como el agua por la hierba
Con la magia incorpórea de tus cielos
Con pasiones mías poco controladas
Con historias de ternura solo nuestras.



Las Plumas

No sabia que el ruido de los autos
Y el aire húmedo pueden ser estímulos;
Ellos halados me recuerdan eso,
Que aun no puedo volar.

¿Como es que las plumas vuelan tanto tiempo,
¿Sin mostrar siquiera señales de cansancio?,
Yo no se, yo se que ellas no saben volar, pero vuelan;
Yo se que ellas no tienen ojos, pero miran;
Yo se de donde vienen, pero me intriga su origen;
Yo se que las podemos tocar, pero no se como.

Cuando yo sea grande tomare una de ellas,
Haré que me lleve sobre los árboles,
Entre las piletas de los parques,
Donde casi no sopla el viento,

Iremos cayendo poco a poco,
Sobre el pasto caliente y puntiagudo,
Luego nos elevaremos otra vez,
Sobre nuevos rincones,
Para seguir arriba.

Allí arriba el cielo no es azul, ni amarillo ni rosa,
Tienen tonos verduscos, negros, azules y rojos;
Tan vivos, claros y expresivos, como solo veo en tus ojos;
Una pluma en tanta incongruencia,
En tus ojos flota dormida



Fantasma

Vaya osado muchacho!
Escribiendo versos a la inspiración,
Hablándole de belleza a la belleza,
Contemplando la melodía mas transparente.

Vaya atrevido hombre!
Preocupado por su quietud,
Asombrado por su genuinidad,
Rendido ante su incesante brillo.

Vaya cansado muchacho!
Cansado de ver tanto movimiento,
Extasiado ante tanta emoción,
Emocionado al contemplar tal paisaje.

Vaya inquieto niño!
Impetuoso por su compañía,
Deseoso de grandes juegos,
Soñoliento, mas no cansado.

Vaya travieso bicho!
Estudioso de su aliento,
Bullicioso en sus oídos,
Amante de sus desastres.



viernes, 16 de junio de 2023

Ella y el Pasado

Ella no tiene ni carne ni huesos
Pero si una gran herida;
El conoce lugares eternos
Donde nunca estará perdida.

Ella dice que todo es lo mismo,
Que las palabras se van con el viento;
El también conoce el abismo
Donde solo habita el sufrimiento.

Ella sufre por días pasados
Donde nada resultó cierto;
El sabe que al fin ha encontrado
La razón de vivir, aun muerto.

Ella no quiere amar sus palabras,
Aunque emocionen el corazón en su pecho;
El nunca dejará de hablarlas,
Aunque mudo descanse en su lecho.

Ella no quiere amar sus palabras,
Aunque emocionen el corazón en su pecho;
El nunca dejará de hablarlas,
Aunque mudo descanse en su lecho.




Debajo de la cama

Entre ostras de melón y calzado costoso
Cuartas de distancia a sus lienzos
Me he dado cuenta que no tengo vida;
Si la vida no tiene espíritu
¿Cual seria el motivo de mi inmortalidad?
Los mosquitos que mato en mis piernas
Cualquiera tiene sangre.

Una maldita despedida
No seria tan maldita sin las voces
Voces que recuerdan la salida
No me conocen.
En cambio las aves migran al norte
Sin voces ni maletas, ni pasaportes.

Autenticas piezas de arte se rematan
En mercados construidos de piedra y metal
Donde los soldados antiguos durmieron
Y soñaron, con familias y rutinas
Soldados asesinos y amantes
Donde las aves cagaron las paredes.

Regresan las aves, ni cansadas siquiera
Sin lienzos, ni fruta, ni noticias.




jueves, 15 de junio de 2023

Hasta Que Acabe

Si entendiera el significado del cosmos ya me hubiera ido tras el
Hay mañanas que parecen noches de otros planetas
Y tardes tan rosadas como anillos de neón
Pero yo, todavía no las veo tan claramente.

Las noticias que los hombres dicen en la radio sorprenden
Nadie fue atropellado esta mañana, nadie violó a nadie
¿Que le habrá pasado al astro de la degeneración?
¿Se quedaría dormido?

Venden nuevas bebidas, mezclas de sabores y alcoholes
Hay nuevos programas en la televisión
Hay más sexo colgado de las esquinas
Hay menos tiempo para dañar.

Los jinetes de desfiles escolares han pecado
Han llevado mujeres que no son suyas a sus camas
Los astros del mal se multiplican
Los mensajeros de dioses violan más niños.

Las hijas de las diosas escupen a los pobres de la calle
Los hombres de la radio están extasiados
Las noticias fluyen viscosas de sus bocas.
Los astros caídos son felices

Y el cosmos sigue chocando por dentro
Y los hombres de la tierra siguen violando y matando
Yo seguiré escondido aquí simplemente
En una caja de principios, hasta que todo acabe.
... y podamos quizá vivir.

Y seguiré sonriendo, cerca suyo, recostado y casi dormido
A punto de llegar a sus brazos, casi cerca.



Que Nos Escuchen

 Han muerto las baterías de su reloj despertador
Se ve tan linda así dormida sin preocuparse por nada!.
Se ve tan pacifica, sin ganas de salir corriendo por ahí
Así que, no tengo la menor intención de comprar nuevas
Que duerma hasta que se aburra de soñar
Voy a preparar todo para cuando despierte
Te quizás, café, manzanilla, jazmín.
 
Se quedó dormida mientras yo lo soñaba
Desperté y ya no pude escuchar su voz
Cerré las cortinas de la habitación en el instante
Para evitar el menor rayo de ruido hacia ella
Solo mi respiración se manifiesta en este salón
Ella es tan delicada que ni siquiera su pecho se infla
Y yo la sigo contemplando, hasta dormir.
 
Es posible que entre sueños nos veamos claramente
Es posible también que se despida de sus ancestros
Nunca interpreté pesadillas ni historias
No se como se preparan esos brebajes, que confunden solamente
Confío en mis pasos solamente, pasos tercos
Ya despertará uno de estos días mientras compro el pan
Dirá mi nombre y yo estaré preguntando cosas al panadero
 
Dormiré uno de estos días también, cerca suyo
Así los ácaros del olvido tendrán algo para conversar
Mientras el agua se evapora en la cocina y el vapor ríe
Estaré tan contento como un picaflor contra el viento
El pan se secará mezclado con la pintura del techo
Y seguiré sonriendo, cerca suyo, recostado y casi dormido
A punto de llegar a sus brazos, casi cerca.



Espíritus

Es tan difícil conocer la fuente del universo?
Como recordar fechas importantes?
No es tan difícil saber quien terminará una oración
No es tan fácil no amarla.

Despacio discurren los momentos
Mezclados en moradas miradas
Representante de la perfecta belleza
Nada llegaría a tanto, solo por temor.

Sacude mis recuerdos secretos
Los revisa y rie por dentro
Irrumpe en mis escondites
Me da un pellizco y dice, "nada, nada".

Como cuando las piedras caen por un acantilado
Como el agua se estrella en una catarata
Como la acuarela renace en el liquido
Es inevitable, es imposible defenderse.

A roto todas las barreras, todas las defensas
Inundó mis campos ya casi secos
Cierra los ojos y se hace la dormida
Me da un pellizco y dice, "ya no quiero nada".

Me dio un boleto a otro mundo
Para que me pierda entre su sonrisa
Ella hace el camino
Me da un pellizco y dice, "ya es tarde".

Como una pluma en el aire
Me suspendo en sus deseos
La escribo en las paredes
La resalto en mis verdades.



Me quedé mirando

Y me quedé mirando como saltaba para llegar a las estrellas, esas que alguien había pintado con un pincel de plástico barato, donde cada figura hacia juego con sus saltos; luego entre dudas me senté cerca suyo escuchando sus relatos y mirando a la vez sus uñas negras casi despintadas, hubiera pensado que eran rosadas o amarillas pero eran algo mucho mejor que eso, estaban despintadas con pequeños raspones negros y blancos donde se acumula más esmalte como si lo dejara así para que termine su ciclo vital. Me quedé cómodamente sentado mientras buscaba su aroma entre el pasto y las nubes húmedas, ella seguía hablando de esto y aquello sin dejarme distraer, me sentía conectado a una enorme planta de energía, su imagen pegada a una sombra vertical la hacía ver como una heroína, no lo era pero me ayudaba a crear su historia, ella volando con una capa dorada, mi boca abierta y mis ojos tiesos.

Seguía contándome sus intenciones con el ánimo que solo alguien tan menudo puede tener, mientras mis paralelos pensamientos buscaban algo parecido, algo similar; escuchaba atento sin reparar en errores ni omisiones, escuchaba hipnotizado sus simples palabras. El sol mermó diez metros en el horizonte, yo seguía escuchando, aun no encontraba nada parecido a ese momento afortunadamente, era solo ella y ella interpretando caras melodías en acordes conocidos. Alguien me dijo después que en ese mismo segundo un pedazo enorme de piedra chocó contra la tierra a solo unos kilómetros de mí y a muchos cientos de kilómetros por hora de velocidad; mientras se despedazaba ansioso, excitado al verse ampliando su onda ardiente sobre la humanidad chocó con el ala de un avión, este se desestabilizó, se movía como un trompo sobre las cabezas calientes bajo él, la turbinas agonizantes murmuraron en mis oídos; terminaron descendiendo al mismo tiempo, el meteorito y el avión, mezclaron sus llamas, nadie sobrevivió para contarlo, solo ella y yo, que no recuerdo nada, salvo las constelaciones dibujando puentes, cabellos y uñas, y a los cometas corriendo unos tras otros trepando paredes.

Luego, personas totalmente extrañas bramaron, decían cosas sin sentidos para mi, hacían que mis sentidos se derritan en pliegues cálceos, impotentes; decían las mismas cosas que se dicen en un paradero de autobús pero yo no entendía, ella les respondía, comentaba sus ideas y las hacia importantes, lograba que los artículos sean ensayos, hipótesis irreproducibles. Mientras ellos seguían hablando yo continuaba mirándola intermitentemente solo para ocultar mi inocente interés; sus ojos grandes señalaban el fondo de la calle, apuntando en todas direcciones y enseñándonos a todos las esquinas y las figuras de lo que había y se movía. Sus cabellos dorados entraban en mis orejas silbando con las manos en los bolsillos, aun estaba atontado, me dejaba convencer, me dejaba seducir sin libidos presentes.

Las voces aplacaron después de un rato, los sujetos empezaron a retirarse uno a uno y en silencio así como nosotros, yo inmerso en mi silenciosa rectitud ingenua pretendía no saber ni haber oído nada de esa titánica conversación sin títulos ni presentaciones, caminamos por las calles verdes casi vacías de la zona y seguía mirando dibujos en el espacio aunque esta vez ella era quien dibujaba. Partimos junto a algunos otros por el mismo camino, ya muy cerca de su casa, gracias a su aviso, sentí como mis propios pasos se quedaban atrapados en sus huellas, se estancaban en las grietas de sus zapatillas negras y se cubrían de barro para no poder ser reconocidas. Se despidió primero de los otros deseándoles buena suerte en su camino de regreso a casa de domingo, luego se acercó a mí con los mismos saltos con los que cazaba astros y me dio un beso en la mejilla agradeciendo mi compañía, su cuerpo giro en otra dirección y empezó a caminar rumbo a su puerta; de repente regresó, rodeó mi cuello con sus brazos mientras decía “si hubiera lluvia este día seria perfecto”. Regresé por el mismo camino y me robé todas las estrellas, las metí en los tachos de basura de todas las esquinas, fotografié cada pieza de basura de ellos, fui hasta donde cayó ese avión y rescate a todos los ocupantes, rescate cada metro y segundo que pase con ella esa tarde sin retorno.

Es un relato sin final pero al final es perfecto, con lluvia o sin ella.



El Árbol de Jueves Santo en Sachaca (El Sauce llorón)

Jueves por la noche; en la plaza principal del pueblo ya empiezan a aparecer jóvenes entusiastas abrazados por el frio otoñal que acecha por...