lunes, 19 de junio de 2023
Imágenes del mas allá Vol. 6.0
Sin Aviso
Donde el frió no ha descubierto su tarea,
Donde el recuerdo nunca ha querido ser eterno,
Las costumbre ha dejado de ser un hecho.
Nunca apostó por otro destino ajeno al suyo,
Dormía ciega entre algodón y torpes sedas,
Olvidó que de costumbre todo es incierto.
Atento siempre de sus caídas y pesares,
No he peleado, nunca he querido, no he escapado
Y es ella misma quien dice ahora estar cansada.
Se ha rendido ante tan sólida evidencia
Al ver que hay cosas que también nacen,
Que nada es fruto de olores viejos, ni vanidades,
Y que aprender, como otras cosas, toma su tiempo.
Cual es la evidencia?, de donde la sacaste?,
Inquiere mi dolida y celosa costumbre
Con las manos agitadas entre los dedos.
Ha buscado en su bolso cada registro
No ha encontrado ni una miga de eso que busca
No tiene idea si fue de noche o de día
Le he confesado que yo tampoco lo había esperado
Ahora se ha ido entre días y lugares,
Se ha llevado joyas falsas y ropa sucia
Me ha dejado aquí, creo aun algo impresionado,
Sin amenazas de volver, sin saberlo como hacer.
Tus Cielos
Sin reparo me embarqué con tu mirada
Hacia el rumbo incandescente de nuestros sueños
Compartidos entre historias y sonrisas.
Nuestros días son motivos que descartan el temor,
Con tu espíritu de loto pintas cantos infinitos
Que has tatuado en mi libreto como himnos al amor.
Despiértame, encántame, motívame, llévame;
Desde siempre, hasta nunca, sin saberlo te he pensado,
Como a un astro, invisible, desde mi cuerpo distraído.
Con la magia incorpórea de tus cielos
Con pasiones mías poco controladas
Con historias de ternura solo nuestras.
Las Plumas
Y el aire húmedo pueden ser estímulos;
Ellos halados me recuerdan eso,
Que aun no puedo volar.
¿Sin mostrar siquiera señales de cansancio?,
Yo no se, yo se que ellas no saben volar, pero vuelan;
Yo se que ellas no tienen ojos, pero miran;
Yo se de donde vienen, pero me intriga su origen;
Yo se que las podemos tocar, pero no se como.
Haré que me lleve sobre los árboles,
Entre las piletas de los parques,
Donde casi no sopla el viento,
Sobre el pasto caliente y puntiagudo,
Luego nos elevaremos otra vez,
Sobre nuevos rincones,
Para seguir arriba.
Tienen tonos verduscos, negros, azules y rojos;
Tan vivos, claros y expresivos, como solo veo en tus ojos;
Una pluma en tanta incongruencia,
En tus ojos flota dormida
Fantasma
viernes, 16 de junio de 2023
Ella y el Pasado
Pero si una gran herida;
El conoce lugares eternos
Donde nunca estará perdida.
Ella dice que todo es lo mismo,
Que las palabras se van con el viento;
El también conoce el abismo
Donde solo habita el sufrimiento.
Ella sufre por días pasados
Donde nada resultó cierto;
El sabe que al fin ha encontrado
La razón de vivir, aun muerto.
Ella no quiere amar sus palabras,
Aunque emocionen el corazón en su pecho;
El nunca dejará de hablarlas,
Aunque mudo descanse en su lecho.
Ella no quiere amar sus palabras,
Aunque emocionen el corazón en su pecho;
El nunca dejará de hablarlas,
Aunque mudo descanse en su lecho.
Debajo de la cama
Cuartas de distancia a sus lienzos
Me he dado cuenta que no tengo vida;
Si la vida no tiene espíritu
¿Cual seria el motivo de mi inmortalidad?
Los mosquitos que mato en mis piernas
Cualquiera tiene sangre.
Una maldita despedida
No seria tan maldita sin las voces
Voces que recuerdan la salida
No me conocen.
En cambio las aves migran al norte
Sin voces ni maletas, ni pasaportes.
Autenticas piezas de arte se rematan
En mercados construidos de piedra y metal
Donde los soldados antiguos durmieron
Y soñaron, con familias y rutinas
Soldados asesinos y amantes
Donde las aves cagaron las paredes.
Regresan las aves, ni cansadas siquiera
Sin lienzos, ni fruta, ni noticias.
jueves, 15 de junio de 2023
Hasta Que Acabe
Que Nos Escuchen
Se ve tan linda así dormida sin preocuparse por nada!.
Se ve tan pacifica, sin ganas de salir corriendo por ahí
Así que, no tengo la menor intención de comprar nuevas
Que duerma hasta que se aburra de soñar
Voy a preparar todo para cuando despierte
Te quizás, café, manzanilla, jazmín.
Desperté y ya no pude escuchar su voz
Cerré las cortinas de la habitación en el instante
Para evitar el menor rayo de ruido hacia ella
Solo mi respiración se manifiesta en este salón
Ella es tan delicada que ni siquiera su pecho se infla
Y yo la sigo contemplando, hasta dormir.
Es posible también que se despida de sus ancestros
Nunca interpreté pesadillas ni historias
No se como se preparan esos brebajes, que confunden solamente
Confío en mis pasos solamente, pasos tercos
Ya despertará uno de estos días mientras compro el pan
Dirá mi nombre y yo estaré preguntando cosas al panadero
Así los ácaros del olvido tendrán algo para conversar
Mientras el agua se evapora en la cocina y el vapor ríe
Estaré tan contento como un picaflor contra el viento
El pan se secará mezclado con la pintura del techo
Y seguiré sonriendo, cerca suyo, recostado y casi dormido
A punto de llegar a sus brazos, casi cerca.
Espíritus
Como recordar fechas importantes?
No es tan difícil saber quien terminará una oración
No es tan fácil no amarla.
Despacio discurren los momentos
Mezclados en moradas miradas
Representante de la perfecta belleza
Nada llegaría a tanto, solo por temor.
Sacude mis recuerdos secretos
Los revisa y rie por dentro
Irrumpe en mis escondites
Me da un pellizco y dice, "nada, nada".
Como cuando las piedras caen por un acantilado
Como el agua se estrella en una catarata
Como la acuarela renace en el liquido
Es inevitable, es imposible defenderse.
A roto todas las barreras, todas las defensas
Inundó mis campos ya casi secos
Cierra los ojos y se hace la dormida
Me da un pellizco y dice, "ya no quiero nada".
Me dio un boleto a otro mundo
Para que me pierda entre su sonrisa
Ella hace el camino
Me da un pellizco y dice, "ya es tarde".
Como una pluma en el aire
Me suspendo en sus deseos
La escribo en las paredes
La resalto en mis verdades.
Me quedé mirando
Y me quedé mirando
como saltaba para llegar a las estrellas, esas que alguien había pintado con un
pincel de plástico barato, donde cada figura hacia juego con sus saltos; luego
entre dudas me senté cerca suyo escuchando sus relatos y mirando a la vez sus uñas
negras casi despintadas, hubiera pensado que eran rosadas o amarillas pero eran
algo mucho mejor que eso, estaban despintadas con pequeños raspones negros y
blancos donde se acumula más esmalte como si lo dejara así para que termine su
ciclo vital. Me quedé cómodamente sentado mientras buscaba su aroma entre el
pasto y las nubes húmedas, ella seguía hablando de esto y aquello sin dejarme
distraer, me sentía conectado a una enorme planta de energía, su imagen pegada
a una sombra vertical la hacía ver como una heroína, no lo era pero me ayudaba
a crear su historia, ella volando con una capa dorada, mi boca abierta y mis
ojos tiesos.
Seguía contándome
sus intenciones con el ánimo que solo alguien tan menudo puede tener, mientras
mis paralelos pensamientos buscaban algo parecido, algo similar; escuchaba
atento sin reparar en errores ni omisiones, escuchaba hipnotizado sus simples
palabras. El sol mermó diez metros en el horizonte, yo seguía escuchando, aun
no encontraba nada parecido a ese momento afortunadamente, era solo ella y ella
interpretando caras melodías en acordes conocidos. Alguien me dijo después que
en ese mismo segundo un pedazo enorme de piedra chocó contra la tierra a solo
unos kilómetros de mí y a muchos cientos de kilómetros por hora de velocidad;
mientras se despedazaba ansioso, excitado al verse ampliando su onda ardiente
sobre la humanidad chocó con el ala de un avión, este se desestabilizó, se movía
como un trompo sobre las cabezas calientes bajo él, la turbinas agonizantes murmuraron
en mis oídos; terminaron descendiendo al mismo tiempo, el meteorito y el avión,
mezclaron sus llamas, nadie sobrevivió para contarlo, solo ella y yo, que no
recuerdo nada, salvo las constelaciones dibujando puentes, cabellos y uñas, y a
los cometas corriendo unos tras otros trepando paredes.
Luego, personas
totalmente extrañas bramaron, decían cosas sin sentidos para mi, hacían que mis
sentidos se derritan en pliegues cálceos, impotentes; decían las mismas cosas
que se dicen en un paradero de autobús pero yo no entendía, ella les respondía,
comentaba sus ideas y las hacia importantes, lograba que los artículos sean
ensayos, hipótesis irreproducibles. Mientras ellos seguían hablando yo
continuaba mirándola intermitentemente solo para ocultar mi inocente interés;
sus ojos grandes señalaban el fondo de la calle, apuntando en todas direcciones
y enseñándonos a todos las esquinas y las figuras de lo que había y se movía.
Sus cabellos dorados entraban en mis orejas silbando con las manos en los
bolsillos, aun estaba atontado, me dejaba convencer, me dejaba seducir sin
libidos presentes.
Las voces aplacaron
después de un rato, los sujetos empezaron a retirarse uno a uno y en silencio así
como nosotros, yo inmerso en mi silenciosa rectitud ingenua pretendía no saber
ni haber oído nada de esa titánica conversación sin títulos ni presentaciones,
caminamos por las calles verdes casi vacías de la zona y seguía mirando dibujos
en el espacio aunque esta vez ella era quien dibujaba. Partimos junto a algunos
otros por el mismo camino, ya muy cerca de su casa, gracias a su aviso, sentí
como mis propios pasos se quedaban atrapados en sus huellas, se estancaban en
las grietas de sus zapatillas negras y se cubrían de barro para no poder ser
reconocidas. Se despidió primero de los otros deseándoles buena suerte en su
camino de regreso a casa de domingo, luego se acercó a mí con los mismos saltos
con los que cazaba astros y me dio un beso en la mejilla agradeciendo mi compañía,
su cuerpo giro en otra dirección y empezó a caminar rumbo a su puerta; de
repente regresó, rodeó mi cuello con sus brazos mientras decía “si hubiera
lluvia este día seria perfecto”. Regresé por el mismo camino y me robé todas
las estrellas, las metí en los tachos de basura de todas las esquinas,
fotografié cada pieza de basura de ellos, fui hasta donde cayó ese avión y
rescate a todos los ocupantes, rescate cada metro y segundo que pase con ella
esa tarde sin retorno.
Es un relato sin final pero al final es perfecto, con lluvia o sin ella.
El Árbol de Jueves Santo en Sachaca (El Sauce llorón)
Jueves por la noche; en la plaza principal del pueblo ya empiezan a aparecer jóvenes entusiastas abrazados por el frio otoñal que acecha por...
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Jueves por la noche; en la plaza principal del pueblo ya empiezan a aparecer jóvenes entusiastas abrazados por el frio otoñal que acecha por...
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Vaya osado muchacho! Escribiendo versos a la inspiración, Hablándole de belleza a la belleza, Contemplando la melodía mas transparente. Vaya...

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