sábado, 6 de abril de 2024

El Árbol de Jueves Santo en Sachaca (El Sauce llorón)

Jueves por la noche; en la plaza principal del pueblo ya empiezan a aparecer jóvenes entusiastas abrazados por el frio otoñal que acecha por las faldas de los andes. Siguen llegando a cuentagotas, parados en una esquina algunos charlan mientras el humo de un cigarro les hace compañía, la noche no avanza, se hace esperar y los protagonistas aun no terminan de llegar, los encargados de que todo funcione ya se van preocupando y se preguntan ¿seremos suficientes, podremos lograrlo con tan pocas personas? Diez de la noche y repentinamente de todos los rincones de la plaza salen emocionados, de todas las edades, los vecinos del pueblo, de esos vecinos que te puedes encontrar en el paradero, en la bodega, en la panadería, y que siempre te abordarán con una broma, una carcajada o alguna novedad sobre el pueblo, exactamente algo que solo podrías encontrar en un pueblito como este al que sus hijos llaman “la sucursal del cielo”, es cierto que Cali también lleva ese nombre pero a Sachaca le queda mucho mejor.


Ya son setenta personas aproximadamente, todos listos y emocionados por ir a “traer el árbol” o “el sauce llorón”. Es jueves 28 de marzo, Semana Santa católica y la iglesia Santa Gertrudis de Sachaca, una de las más bellas de Arequipa, está lista para recibir a sus feligreses, sin embargo, algo falta: los árboles; los árboles que van a cada lado de la cruz que se monta en el atrio principal de la iglesia son traídos de los alrededores del pueblo por los chicos y no tan chicos durante la noche del jueves santo. Una vez identificado el lugar de donde se cortarán los pequeños árboles la horda de risas y chascarrillos se dirige al punto, donde cualquier voluntario capacitado puede ayudar a “caccllar” o cortar uno de los árboles de sauce. Una vez se tienen las dos plantas arbóreas taladas se procede a amarrarlas cuidadosamente con cabuyas casi prehistóricas pues se trata de dos piezas valiosas difíciles de encontrar por estos tiempos y principalmente porque estamos en medio de un desierto cordillerano. Al momento de trasladar estas dos gemas es trascendental no maltratarlas.


Dos grupos se alistan para partir, el que llega primero a la iglesia gana, no sabemos que gana, pero gana. Arengas de todo tipo, sublimes y socarronas, vasitos con ron y pisco tiemplan las fuerzas y la voluntad de los participantes. El frio despareció ya a pesar de insistir con su presencia; nada los va a detener, ambas facciones tienen un guía o dos o tres o diez que se encargan de indicarles la ruta, algún hueco en el camino, algún caído. Aquel que va cargando el árbol lo único que tiene frente a sus ojos es la espalda de su compañero de adelante y las ramas de sauce que le hacen cosquillas en los ojos con sus gotitas de rocío perfumadas con el aroma del campo.








Falta poco para llegar, un descanso, algo para refrescar el corazón y ya están listos para el tramo final, están a unas cuantas cuadras de su destino; una última proclama y se reanuda la galopada, sus corazones laten más fuerte, están muy cerca de lograr su objetivo. Movidos por su fe, su entusiasmo siempre juvenil, el recuerdo de vecinos y amigos que habitan ahora en el otro mundo y el orgullo de ser parte de este ritual, arriban al atrio de la iglesia hecha con la atávica piedra volcánica que bautizamos como sillar.








Algarabía y regocijo, abrazos y más risas, recuerdos y reclamos, chacota y exaltación. Un pequeño grupo se encarga de ingresar las plantas a la iglesia y acondicionar la escena sacra del púlpito; los cargadores del árbol entran y salen de la iglesia a presentar su devoción y agradecimiento, brindan con sus compañeros, unos más que otros, parados en la plaza del pueblo, mil veces remodelada pero nunca abandonada por sus vecinos.



Muchos aprovechan y traen pequeñas ramas de sauce para luego ellos mismos fabricar pequeñas cruces que, al día siguiente, quizás con la peor de las resacas, adornarán con flores y las colgarán en las puertas de sus casas o en el medio de sus chacras para que vaya todo bien, por lo menos hasta el próximo año, cuando seguramente volverán a la plaza para nuevamente cargar el árbol junto a sus hermanos de Sachaca.







Imagen tomada de la pagina de la Parroquia de Sachaca


jueves, 14 de marzo de 2024

Imágenes del mas allá Vol. 7.0

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Nuestro caos es nuestro progreso.

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Ve con cuidado juguete del hombre, lleva su satisfacción hasta donde ya no haya ansiedad, regresa por mas; nos vemos pronto, mejor si es en medio del desierto en la madrugada cuando el sol justo empieza a asomarse.

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Quizás nos ayude a conocernos mejor si nos preguntamos a quien esperamos con mas ansias si ¿esperamos con impaciencia la salida del nuevo teléfono smart con logo de manzana o esperamos con desesperación que llegue a la playa nuestro amigo pescador?.

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Hay personas que no entran en ansiedad si no van a comer a restaurantes caros ni se desesperan por mostrar públicamente lo que comen o lo que beben, personas como ellos por ejemplo.

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El tan grande, ella tan inmensa. 

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Estoy seguro que ninguno de los actores de la película "el hombre araña" nunca se subió a un camión, a un auto, hizo piruetas, salto de mas de dos metros y todavía se dio tiempo para recolectar las monedas que la gente le entregaba; pero estoy seguro que si se dieron tiempo para revisar cada dos minutos sus likes y los números en su cuenta bancaria.

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El viaje esta muy lindo, con este atardecer y el viento que entra por la ventana, pero, esta será el único de tipo de derecha que vamos a seguir.

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Existen algunas personas que viven cada día como si fuera el último de sus vidas, otros que creen que vivirán por siempre y otros que tocan en una orquestina y se acuerdan de sus travesuras.

lunes, 19 de junio de 2023

Imágenes del mas allá Vol. 6.0


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Si despiertas bien tempranito, te acercas a los pescadores que recién regresan de pescar y puedes disfrutar de este momento paradisiaco, en Bermejo.

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A la naturaleza no le importa la marca de tu auto.

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No es necesario explicar lo que puede lograr a hacer el autoritarismo, la necedad, el fascismo infantil peruano; esta imagen con adolescentes estudiantes luchando por su vida lo puede hacer.
No me lo contaron, yo estuve allí.

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Quizá sea muy recargado para algunos, pero está muy bonito creo, lo hizo un señor tal Kazimir Malevich
Se llama "afilador de cuchillos ..."
Tiene mas!




Sin Aviso

En una calle hecha de tierra y escombros
Donde el frió no ha descubierto su tarea,
Donde el recuerdo nunca ha querido ser eterno,
Las costumbre ha dejado de ser un hecho.

Cuando dormía confiada de sus acciones
Nunca apostó por otro destino ajeno al suyo,
Dormía ciega entre algodón y torpes sedas,
Olvidó que de costumbre todo es incierto.

He sido fruto de su antojos y ansiedades,
Atento siempre de sus caídas y pesares,
No he peleado, nunca he querido, no he escapado
Y es ella misma quien dice ahora estar cansada.
Se ha rendido ante tan sólida evidencia
Al ver que hay cosas que también nacen,
Que nada es fruto de olores viejos, ni vanidades,
Y que aprender, como otras cosas, toma su tiempo.
Cual es la evidencia?, de donde la sacaste?,
Inquiere mi dolida y celosa costumbre
Con las manos agitadas entre los dedos.

Sin poder decir nada mas que un halago
Ha buscado en su bolso cada registro
No ha encontrado ni una miga de eso que busca
No tiene idea si fue de noche o de día
Le he confesado que yo tampoco lo había esperado
Ahora se ha ido entre días y lugares,
Se ha llevado joyas falsas y ropa sucia
Me ha dejado aquí, creo aun algo impresionado,
Sin amenazas de volver, sin saberlo como hacer.



Tus Cielos

 Nos encontramos en deltas divergentes
Sin reparo me embarqué con tu mirada
Hacia el rumbo incandescente de nuestros sueños
Compartidos entre historias y sonrisas.

Olvidamos las costumbres, acabamos con el tiempo,
Nuestros días son motivos que descartan el temor,
Con tu espíritu de loto pintas cantos infinitos
Que has tatuado en mi libreto como himnos al amor.

Devórame con tu conocimiento, aliméntame también;
Despiértame, encántame, motívame, llévame;
Desde siempre, hasta nunca, sin saberlo te he pensado,
Como a un astro, invisible, desde mi cuerpo distraído.

Fluimos como el agua por la hierba
Con la magia incorpórea de tus cielos
Con pasiones mías poco controladas
Con historias de ternura solo nuestras.



Las Plumas

No sabia que el ruido de los autos
Y el aire húmedo pueden ser estímulos;
Ellos halados me recuerdan eso,
Que aun no puedo volar.

¿Como es que las plumas vuelan tanto tiempo,
¿Sin mostrar siquiera señales de cansancio?,
Yo no se, yo se que ellas no saben volar, pero vuelan;
Yo se que ellas no tienen ojos, pero miran;
Yo se de donde vienen, pero me intriga su origen;
Yo se que las podemos tocar, pero no se como.

Cuando yo sea grande tomare una de ellas,
Haré que me lleve sobre los árboles,
Entre las piletas de los parques,
Donde casi no sopla el viento,

Iremos cayendo poco a poco,
Sobre el pasto caliente y puntiagudo,
Luego nos elevaremos otra vez,
Sobre nuevos rincones,
Para seguir arriba.

Allí arriba el cielo no es azul, ni amarillo ni rosa,
Tienen tonos verduscos, negros, azules y rojos;
Tan vivos, claros y expresivos, como solo veo en tus ojos;
Una pluma en tanta incongruencia,
En tus ojos flota dormida



Fantasma

Vaya osado muchacho!
Escribiendo versos a la inspiración,
Hablándole de belleza a la belleza,
Contemplando la melodía mas transparente.

Vaya atrevido hombre!
Preocupado por su quietud,
Asombrado por su genuinidad,
Rendido ante su incesante brillo.

Vaya cansado muchacho!
Cansado de ver tanto movimiento,
Extasiado ante tanta emoción,
Emocionado al contemplar tal paisaje.

Vaya inquieto niño!
Impetuoso por su compañía,
Deseoso de grandes juegos,
Soñoliento, mas no cansado.

Vaya travieso bicho!
Estudioso de su aliento,
Bullicioso en sus oídos,
Amante de sus desastres.



viernes, 16 de junio de 2023

Ella y el Pasado

Ella no tiene ni carne ni huesos
Pero si una gran herida;
El conoce lugares eternos
Donde nunca estará perdida.

Ella dice que todo es lo mismo,
Que las palabras se van con el viento;
El también conoce el abismo
Donde solo habita el sufrimiento.

Ella sufre por días pasados
Donde nada resultó cierto;
El sabe que al fin ha encontrado
La razón de vivir, aun muerto.

Ella no quiere amar sus palabras,
Aunque emocionen el corazón en su pecho;
El nunca dejará de hablarlas,
Aunque mudo descanse en su lecho.

Ella no quiere amar sus palabras,
Aunque emocionen el corazón en su pecho;
El nunca dejará de hablarlas,
Aunque mudo descanse en su lecho.




Debajo de la cama

Entre ostras de melón y calzado costoso
Cuartas de distancia a sus lienzos
Me he dado cuenta que no tengo vida;
Si la vida no tiene espíritu
¿Cual seria el motivo de mi inmortalidad?
Los mosquitos que mato en mis piernas
Cualquiera tiene sangre.

Una maldita despedida
No seria tan maldita sin las voces
Voces que recuerdan la salida
No me conocen.
En cambio las aves migran al norte
Sin voces ni maletas, ni pasaportes.

Autenticas piezas de arte se rematan
En mercados construidos de piedra y metal
Donde los soldados antiguos durmieron
Y soñaron, con familias y rutinas
Soldados asesinos y amantes
Donde las aves cagaron las paredes.

Regresan las aves, ni cansadas siquiera
Sin lienzos, ni fruta, ni noticias.




jueves, 15 de junio de 2023

Hasta Que Acabe

Si entendiera el significado del cosmos ya me hubiera ido tras el
Hay mañanas que parecen noches de otros planetas
Y tardes tan rosadas como anillos de neón
Pero yo, todavía no las veo tan claramente.

Las noticias que los hombres dicen en la radio sorprenden
Nadie fue atropellado esta mañana, nadie violó a nadie
¿Que le habrá pasado al astro de la degeneración?
¿Se quedaría dormido?

Venden nuevas bebidas, mezclas de sabores y alcoholes
Hay nuevos programas en la televisión
Hay más sexo colgado de las esquinas
Hay menos tiempo para dañar.

Los jinetes de desfiles escolares han pecado
Han llevado mujeres que no son suyas a sus camas
Los astros del mal se multiplican
Los mensajeros de dioses violan más niños.

Las hijas de las diosas escupen a los pobres de la calle
Los hombres de la radio están extasiados
Las noticias fluyen viscosas de sus bocas.
Los astros caídos son felices

Y el cosmos sigue chocando por dentro
Y los hombres de la tierra siguen violando y matando
Yo seguiré escondido aquí simplemente
En una caja de principios, hasta que todo acabe.
... y podamos quizá vivir.

Y seguiré sonriendo, cerca suyo, recostado y casi dormido
A punto de llegar a sus brazos, casi cerca.



Que Nos Escuchen

 Han muerto las baterías de su reloj despertador
Se ve tan linda así dormida sin preocuparse por nada!.
Se ve tan pacifica, sin ganas de salir corriendo por ahí
Así que, no tengo la menor intención de comprar nuevas
Que duerma hasta que se aburra de soñar
Voy a preparar todo para cuando despierte
Te quizás, café, manzanilla, jazmín.
 
Se quedó dormida mientras yo lo soñaba
Desperté y ya no pude escuchar su voz
Cerré las cortinas de la habitación en el instante
Para evitar el menor rayo de ruido hacia ella
Solo mi respiración se manifiesta en este salón
Ella es tan delicada que ni siquiera su pecho se infla
Y yo la sigo contemplando, hasta dormir.
 
Es posible que entre sueños nos veamos claramente
Es posible también que se despida de sus ancestros
Nunca interpreté pesadillas ni historias
No se como se preparan esos brebajes, que confunden solamente
Confío en mis pasos solamente, pasos tercos
Ya despertará uno de estos días mientras compro el pan
Dirá mi nombre y yo estaré preguntando cosas al panadero
 
Dormiré uno de estos días también, cerca suyo
Así los ácaros del olvido tendrán algo para conversar
Mientras el agua se evapora en la cocina y el vapor ríe
Estaré tan contento como un picaflor contra el viento
El pan se secará mezclado con la pintura del techo
Y seguiré sonriendo, cerca suyo, recostado y casi dormido
A punto de llegar a sus brazos, casi cerca.



El Árbol de Jueves Santo en Sachaca (El Sauce llorón)

Jueves por la noche; en la plaza principal del pueblo ya empiezan a aparecer jóvenes entusiastas abrazados por el frio otoñal que acecha por...